Un rebozo de ternura, por Francisco Luis Guzzi
-Y entonces estás peinando unos
ojos, cuidando una flor. Regándola, recorriendo de punta a punta lo
perfecto del tiempo , del espacio .Cuando La vi me ví. En ese
patio espejado , en ese lugar que , al final era un rejunte de
baldozas hasta que llegamos y nos mordimos. O una arena , un tonto
rectángulo sin techo donde uno sin esperar está matándose el alma
para guardar la compostura para que no se empáñen los cristales .
¿Qué es un hombre si no sueña Gauna? Termina siendo la ida , la
vuelta , un puñado de viajes en tren con la vista puesta en una
espalda , en una ventana negra.
Yo te digo ,
estoy contento. Soy feliz. Dale que dale con el tiempo , con la
espiral eterna de los días y atarse los zapatos y tomarse un café
con la cabeza puesta en una pira. Pero yo salí a reventarme en lo
oscuro de la noche y sin desearlo , al rato , había un sol que me
partío la cara y me tiro enamorado , desplumado en un balcón de
Paternal.
Vos esperá
Gauna , no busques , esperalo , como el gato que va a saltar sobre
la paloma. Lento , agudo , viene zumbando de la Estrella.
A vos esa yunta
no te ayuda. De bares y bares con ese muerto que dice que es Doctor.
¿Doctor de qué? tirame una punta porque no entiendo nada. Esos te
van a liquidar. Haceme caso. Ahora salís de acá , dobla en la
avenida y te quedás en la esquina mirado. Mirando nada , pero con la
certeza de que algo viene volando a estrellarse en tu vida. Y cuando
te quieras dar cuenta vas a estar dale que dale con el tiempo, con la
espiral eterna de los días , con atarse los zapatos y tomarse un
café con la cabeza metida en una nube.
La vi y me vi .
Ahora es besar , tocar el sol , decir un nombre , un buen día , un
sexo con la vida en la garganta , palabras y palabras que ahora hace
barcos y te llevan lejos , fuera , y adentro , hasta el fondo ,
hasta la caja roja de ese niño que ya no espera y se hamaca en la
sonrisa diciéndole gracias a la Luna.
Vos mirame así
, pero ya me vas a entender , no vas a ser hombre hasta que no ames y
estés descalzo en otra orilla.
Querido Francisco, dicen que es difícil escribir sobre el amor sin caer en el lugar común y más estando enamorado. El poema que has hecho con la colaboración de ella es hermoso, sutil, nuevamente nuevo. Caro amico, baci a los dos.Isabel Llorca Bosco.,
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