Tener un blog, cuando lo usaba, me obligaba a escribir, todos los días. O al menos, asiduamente. Quienes ingresen ahora, hoy, 17 de octubre, día de la Lealtad peronista a un blog, en un año de pandemia mundial como lo es el 2020, sí son leales.
Los años han pasado de la última entrada que tuve. Pero en realidad, se abrieron muchas puertas, por eso no entré más acá. En pocos años logré el status quo esperado para mi edad: Licenciada y Divorciada (lo segundo no era esperado, fue parte del devenir de los vínculos, tan peculiares hoy en día).
"Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno" dice el targo. Le digo targo porque los tangueros (onvres cis heteronormados) en su costadito de puerto en la n pregonan una r.
Me acuerdo que pensé en ese tango cuando vi acercarse la costa desde el buquebús, volviendo casi indocumentada del Uruguay. Pero eso es otra historia.
Volver con la frente marchita
las nieves del tiempo platearon mi sien
Sentir que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en la sombra
-me- busca
-me- nombra.
Volveré al espacio virtual para colgar la producción que leí, pululó, emigró en poemas orales, para volverse hoy prosa para mí, desahogo para mí, poesía para todes
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